19 jul 2007

Boogie no murió-


"De mí se dirá posiblemente que soy un escritor cómico, a lo sumo. Y será cierto. No me interesa demasiado la definición que se haga de mí. No aspiro al Nobel de Literatura. Yo me doy por muy bien pagado cuando alguien se me acerca y me dice: me cagué de risa con tu libro"


Roberto Fontanarrosa
(
26/11/1944 - 19/07/07)


Un Giorno Trisstisimo

12 jul 2007

El pancho como paradigma de la evolución-

El embutido, un paso arriba del hombre

Frederich Nietzsche, en su libro “Así habló Zaratustra” presentó uno de sus mayores postulados: El del advenimiento del Superhombre. Con esto, el nihilista alemán quiso expresar su descontento con la alienación que sufría la sociedad en su época con temas como la religión, a la que descalificó totalmente, asegurando que “Dios estaba muerto”.
Desde la salida de esos escritos, el ser humano siguió siendo, más o menos, igual que siempre. Las magnificas clases Nietzscheanas no sirvieron a los mortales para alcanzar ese limbo de grandeza que Zaratustra ofrecía a sus seguidores.
Pero las realizaciones del hombre si evolucionan. Con sus manos, los avances, tanto tecnológicos como sociales, crecen a pasos agigantados. En este lecho que ofrecemos, una especie evolucionó más que todo lo que conocemos. Este cuerpo, aunque parezca mentira, es el pancho.
Si, la sabrosa combinación de pan y salchicha ha evolucionado de manera radical en los últimos tiempos. Ya nadie sabe lo que es un “pancho”, así, a secas. Hoy todos hablamos de “Súper panchos”, afirmando así que hubo una clara evolución, tanto en su morfología (en cuestiones mórficas, y porque da más de morfar) como en cuestiones sociales. Antes, comer un “pancho” era “mersa, grasa, cache”. Hoy, los “Súper panchos” son consumidos por todas las clases sociales, desde los más ricos a los mas carentes de medios. Esto solo nos muestra su magnanimidad.
Hay muchas teorías por las cuales podemos adivinar la evolución de este embutido. Ahora solamente me referiré a dos: La Darvinista y la judeo- cristiana.
Como muchos de ustedes saben, en “el origen de las especies” el científico Charles Darwin postuló que solamente los seres más aptos sobrevivirían, mientras que los débiles iban a perecer, víctimas de los cambios a los que no estaban adaptados. El pancho tuvo su génesis a mediados de los años 80, cuando el consumismo no era lo que es hoy. La gente podía comer un pancho, sin siquiera imaginar en hacerlo más grande. El pancho era eso, y nada más. Esto nos muestra también lo pequeños que somos cuando nadie nos ofrece el cambio.
A mediados de la década de los 90, el capitalismo llegó a límites insospechados. Todos los productos venían más y más grandes, y todos moríamos por tenerlos. Así surgió el “Súper”.
Primero fue algo rechazado por algunos sectores. “No papá, parezco un puto devorándome este pedazo de salchicha”, decían algunos. “No, esto no me entra en la boca”, mentían otras. Pero el tiempo comenzó a demostrar que el súper era más conveniente que el de siempre. Uno podía tener mayor cantidad de comida solamente por algunos centavos más. Así, el pancho comenzó a sucumbir ante el súper, obviamente más apto para la situación neoliberalista del mundo.
Hoy desafío a cualquiera a que encuentre un local donde exista siquiera la opción de comer un pancho normal. El súper, más apto, sobrevivió, demostrando así que Darwin tenía razón.
Pero otro sector de la sociedad no se vio satisfecho con esta explicación. La iglesia, permanente refutadora de Darwin, alzó su grito hacia el cielo (y no en plegaria) para afirmar que no existe tal selección natural, y expuso otra tesis: El pancho normal es antediluviano, mientras que el súper, es luego del Gran Diluvio. En esta explicación aparece un nuevo factor en el análisis, que es la lluvia de papas.
La creación de este nuevo condimento comenzó a condicionar el pequeño espacio que tenían los panchos para poner cosas sobre él, por eso, la confortabilidad que ofrecía el súper era mucho más conveniente para que nuestros obesos consumidores (la nueva arca) pudieran sellar a sal y fritura su pacto con el nuevo producto.
Así, el pequeño pancho se vio sin la oportunidad de salvarse ante la tormenta de papas, por lo cual, decidieron que lo más lógico era que dejara de existir.
Esta teoría eclesiástica no disgusta del todo a los Nietzscheanos y los Darvinistas, sin embargo, prefieren pensar que el pancho es solo un germen de la evolución que sufriremos los seres humanos en muy poco tiempo, que nos trasladará de nuestra humilde posición de hombres hasta el ansiado “Súper hombre”.
Pero, aunque lleguemos a eso, seguiremos un paso atrás de nuestro embutido amigo. Estudios recientes indican que en algunos lugares ya hay a la venta un nuevo espécimen de pancho. Esta nueva criatura posee el prefijo “Mega”, lo que indicaría una clara superioridad ante el humilde “súper” que defendimos en esta tesis. Será cuestión de esperar, para ver si el ser humano puede presenciar otra vez la rauda evolución del embutido hacia la superioridad (dirán unos) o hacia Dios (dirán otros)



N del A: Si, la limé... y?... la ciclotimia al palo!

25 jun 2007

Imposible

Se escurre entre mis dedos una triste realidad, plagada de seguridades e incertidumbres, como frías contradicciones en forma de puñal que se clavan, profundos, y abren paso a heridas infectadas de viles dudas y penosa melancolía.
¿Cuándo nos pasó, me pregunto, si ni nos dimos cuenta?

Solo se que un día yo te amé. Y solo se que un día, vos empezaste a amarme.

Afectados bajo la cortina del turbulento prejuicio, nació entre los dos la mas secreta de las pasiones, oculta, claro, a los ojos de la evidente mediocridad de quienes nos miraban reír, soñar, vivir juntos. Nunca pudieron entendernos… Nunca quisieron entendernos.

El miedo de cambiar cegó los ojos de nuestros jueces, y nos llevaron al miedo y al horror de amarnos en silencio.

Tan diferentes a veces, y a veces tan iguales. Somos la debilidad en carne y la tentación en alma pura. Somos la quintaesencia del pecado y los insomnios de culpa.

Somos dos cuerpos vacíos de alma. Ellas se fueron, lejos, a bailar al ritmo de nuestros deseos. Cerca del mar, cerca del sol, lejos de los miles de ojos que nos juzgan a su parecer, y nos desvelan, reconozcámoslo, en el ardiente infierno de qué dirán…

Tan distantes ahora, nuestros corazones siguen latiendo al mismo ritmo de siempre. Tu nombre y el mío, tallados en la clara luna de invierno que, como puede con su débil palidez, rompe con un halo de luz nuestro sentido común, llevándonos directamente al error.

Es horrible, lo se, sentir arrepentimiento por algo que nos es inherente. Si te amo, no hay culpa. Pero no solo te amo, sino que te amo en silencio, lo que trae consigo una carroza fúnebre cargada de remordimientos de cosas que nunca sucedieron y que, tal vez, nunca sucederán.

Pero aunque lo calle, sé que nuestros destinos se cruzan en algún callejón de este lúgubre camino que decidimos surcar lejos uno del otro, pero con nuestras miradas cruzadas, abatidos por la febril consciencia de que jamás probaremos nuestros besos en un último y fatal estertor de pasión que nos llevará directamente a la locura.

Tuve que quemar mis manos para no acariciarte aquella vez, esa, que vos seguro te acordás. Tan cerca y tan lejos. Tan eternas son las distancias cuando nuestros cuerpos censuran sus instintos para no fenecer en el infierno más dulce de todos. En el dolor que tanto necesitamos.

Y ahí te vas, de la mano de lo que puede ser un nuevo paréntesis entre nosotros, y aquí me ves, lejos de vos, escribiendo, deseando no hacerlo, y no pensar… no pensar es lo mejor para no intentar volver. A tus ojos y a tu hechizo, y a todas esas cosas que tanto daño nos hacen, que tanta falta nos hacen.

Nuestras vidas pueden caminar en terrenos diferentes, pero nuestros ojos no se separan, fijos uno en el otro, listos para hacernos morder la carnada que nos va a llevar directamente y sin escalas a la mas dulce de las perdiciones. Solo un momento basta, para que las paredes que construimos con nuestras llagadas manos se derrumben en el impacto de ese beso que ambos deseamos desde hace tanto tiempo. Ese beso que jamás nos daremos. Ese beso que tanto nos debemos.

27 abr 2007

Chad Vader

Aqui las únicas tres entregas que encontre (mal) traducidas de Chad Vader, la serie de cortos que parodia al pobre Anakin Skywalker, el capo master del Imperio, ahora, reducido a jefe de repositores en un supermercado... increibles...

Capitulo 1




Capitulo 2




Capitulo 3

21 abr 2007

"Otakus"- Corto argentino

He aqui un excelente corto realizado en Argentina por estudiantes de TEBA (Taller Escuela de Buenos Aires)

Todos los que somos, fuimos o seremos OTAKUS podemos sentirnos identificados.




Todos los creditos son de KAMIKAZE PRODUCCIONES
Disfruten.

9 abr 2007

Despedida-

ADVERTENCIA:

En primera instancia declaro honestamente que este formato no es lo mio. No se por que salió asi y bue... dicen que a los hijos hay que quererlos como son... Espero que disfruten/critiquen.



Despedida



Todavía desdibujo con los dedos los besos que en otros tiempos me diste.
Tan distantes ahora, tan distante de vos.
Te ilustro con mi memoria para verte y admirarte una vez mas,
para poder decirte te amo, para poder confesarte, te odio.

Te fuiste sin decir por que.
Abriste la puerta, tomaste tus cosas y, con un beso con gusto a nada,
te despediste de mi, en silencio, en ruinas.

Ya hacía tiempo que tus ojos me miraban, pero me atravesaban.
Agua y cristales eran nuestras miradas,
y el vacío, el puro vacío, te inundaba en mares de lagrimas inagotables.
Intente, Dios si lo intente, que volvieras a reírte,
a reírte con los ojos, a llorar, o, simplemente, a reflejarme.

Y así me dejaste, con mis cigarrillos,
los cds que no me robaste y mi pluma y mil papeles,
alguna vez ya escritos, para sentenciar a tinta lo que alguna vez vivimos…
Tan grato, tan infernal.

Y la almohada que sigue recordando a mi nariz, que alguna vez compartimos la cama
y los sueños, que muchas veces se mezclaban
y confundían nuestros sórdidos pensamientos en lechos de perversión,
o en hermosas melodías, desgastadas ya, inaudibles ya.

Encerrado en un castillo de libros,
mirando por la triste ventana donde alguna vez fumamos juntos,
la calle por la que escapaste.
Si, digo escapaste, temiste, huiste de un destino que sabías que era inevitable.
El destino de estar juntos, de vivir juntos, de construir y deconstruír mil paredes,
mil estantes, mil renglones de historia.

Historia… Destejiendo la historia,
recordando, maldiciendo y extrañándote a cada punto que deshago con inquietas manos, oscuras, frías, manchadas de tinta y de recuerdos de tu piel.
Desgarrando hojas y hojas de memorias mal acomodadas,
E intentando reescribir en versos, lo que alguna vez tuvimos.

Escribir que entras por la misma puerta por donde cayó nuestra última lagrima.
Imaginar tal vez que nunca quisiste irte,
o Ilusionarme, pensando que todo fue un sueño.
Pensar, tal vez, que el destino si existe, y que no es un arma de dos filos,
sino un camino, preparado para los dos.

Pero esas son todas letras, es la ficción
Son los deseos que mis manos, febrilmente,
dibujan en un papel manchado con tu nombre mil veces.
Son sueños sin sentido, sin ganas de ser soñados,
son el fin de un principio que nunca quiere empezar.
Es la moderna osadía de sentirse lastimado,
o, simplemente, es sentir que te perdí,
y es pensar que nunca te debería haber amado.

27 mar 2007

Vincent- Corto de Tim Burton




Una excelente muestra de la obra de Tim Burton, un director tan irregular como brillante.

22 mar 2007

Un candidato realista con sus expectativas

Algunas personas ya lo votaron (esta, esta
y esta también), sumate!
Nota: El logotipo del partido no fue modificado digitalmente.... y la cara del candidato... tampoco

20 mar 2007

Shine On You Crazy Diamond...


Eran alrededor de las 21:30… Las luces se apagaron, y esa misteriosa foto de la radio con la botella de Whisky comenzó a cobrar vida… Elvis, Abba, y hasta Chuck Berry sonaron, hasta que la radio se apagó, y los acordes de “In the Flash” empezaron a sonar… “So ya/ thought ya/ might like to/ go to the show”… ¿Lo sorprendente? Era la misma voz que cantó este tema originalmente en el disco “The Wall”, de cierta bandita llamada Pink Floyd… Nada de reemplazos, nada de “banda tributo”, era Roger Waters, miembro y principal creador de Floyd luego de la partida de Syd Barrett.
En la pantalla de atrás, donde antes estuvieron la radio y la botella, eran ahora martillos caminando, cual la clásica imagen de la película “The Wall”, de Alan Parker, y basada en el disco homónimo.
A este tema lo siguió la emotiva “Mother”, también de “The Wall”, que estuvo acompañado por una voz femenina inmejorable. Luego, la maquina del tiempo fue hacia el pasado, exactamente a “A Saucerful of Secrets”, para hacer “Set the Controls for the Hearth of the Sun” y de esta manera comenzar un minitributo al fallecido Syd Barrett, ya que a este tema lo siguió “Shine On You Crazy Diamond”, completamente dedicado al fundador de Floyd. “Set the Controls…” estuvo acompañada de imágenes de la banda cuando aun eran unos jóvenes británicos psicodélicos, mientras que “Shine On…” fue completamente ilustrada con fotos y videos del genio Barrett.

“Have a Cigar” continuó el concierto, siguiendo la línea del disco “Wish You Were Here que comenzó con “Shine On…”. Para cerrar ese disco, nada mejor que el tema que le da nombre .“So/ so you think you can tell/ heaven from hell/ blue skies from pain…” Cantaron (sintieron?) alrededor de 50 mil personas.
Luego, la maquina del tiempo volvió a funcionar, esta vez, para llevarnos al último disco de Pink Floyd en el que participó Roger Waters, “The Final Cut”. “Southampton Dock” y “The Fletcher Memorial” abrieron un segmento en el concierto que podría llamarse “gente estúpida que juega a la guerra”. Galtieri, Tatcher, Reagan, todos fueron nombrados y condenados. Con esta línea siguieron temas de su carrera solista, como “Home” (de “Radio Kaos”), “Perfect Sense” (de “Amused to Death”), acompañado por una gran explosión y el aún inédito “Leaving Beirut”, el cual estuvo acompañado de una historieta que relataba un viaje de Waters en el que conocía una familia en Beirut, cuya amabilidad desbordo, y lo cual lo llevó a preguntarse por que los bombardean. “Oh George/ oh George/ that Texas education must fucked you up when you were very small” reza en una de sus partes.
Ya la primera parte del show estaba finalizando, cuando surgió una (para mi) sorpresa… “Sheep”, del disco “Animals”. El tema, además de estar soportado por una imagen del clásico cerdo rosado volando por diferentes lugares del mundo, fue llevado al vivo por una reproducción inflable de este simpático porcino, con inscripciones que llamaban a los derechos humanos.

Luego de llamaradas que se sintieron a 100 metros del escenario, comenzó un receso de 15 minutos, contado por una luna en las pantallas, que a medida que pasaba el tiempo, se iba acercando mas y mas, haciéndonos saber que “Dark Side of the Moon” estaba próximo.
El tiempo pasó, y “Speak to Me” (previsiblemente) fue la que abrió la siguiente parte. “Breathe/ breathe in the air/ don’t be afraid to care” se escucho luego. Las primeras estrofas de “Breathe”. A este tema le siguió la psicodelica “On the Run”, con imagenes extravagantes en las pantallas, cortadas por pasos de trenes y carreras de Nascar (?). “Time” continuó, una de las canciones mas rockeras del album. “Luego, el aire se cortó con la excelente “The Great Gig in the Sky”, en la voz de una de las coristas del ex(?) Floyd. “Money” volvió a poner al público como gran participe, que acompañó la letra con sus voces, queriendo ser parte de la canción. “Us and Them” volvió a tranquilizar a la vasta audiencia. La instrumental “Any Colour you Like” fue la precuela de lo que sería el cierre de este disco, ya que la seguirian “Brain Damage” y “Eclipse”, imposible considerarlas dos canciones diferentes. Durante estas canciones, un prisma gigante comenzó a iluminarse para luego ser “atravesado” por lasers que emulaban los iris del arte de tapa de “Dark Side…”. “…but the sun is eclipsed by the moon…” Cierra el disco, y cierra así la segunda parte del concierto.

Y podría haber terminado ahí, pero evidentemente no era suficiente para Roger Waters ni para el público. Una tercer parte del show daba comienzo con “The Happiest Days of Our Lives”, “Vera” (dedicado a Vera Lynn) y “Bring The Boys Back Home”. Finalmente, y continuando con “The Wall”, “Another Brick in The Wall” (acompañado por coristas argentinos) y un magistral cierre con “Comfortably Numb”.
Eso es, mas o menos, una cobertura relativamente (MUY relativamente) objetiva… Si quieren subjetividad, no tengo palabras para describir esas dos horas y media. Verdaderamente… Único e Irrepetible.

12 mar 2007

Perosiestasiguaaaaaaaaal!!!

Cualquier persona que viva en el planeta tierra sabe que existió (ahora existe, ya que se reunieron, cual The Police) una banda española llamada Heroes del Silencio. El grupo, liderado por Enrique Bunbury tiene varios hits en su lista: La chispa adecuada, Avalancha, Hechizo (reversionada por los locales Catupecu Machu en Cuadros dentro de Cuadros) y Maldito Duende, entre otros. De este último nos vamos a encargar hoy. Este es el tema en cuestión, para los que no lo conocen:



Nada llamativo en el... es pegadizo, Bunbury canta excelente, etc...

El detalle, y hé aquí el porqué de este post, es que este tema tiene un cover hecho por alguien muy lejano a la esfera del rock: Raphael, "El niño"... Si, el mismo de Yo soy Aquel o Como yo te Amo e incluso el superhit "Escandalo" Versionó a su piaccere este tema de los Heroes... ¿El resultado? Una inquietante versión que demuestra que Bunbury tomó muchas cosas vocales del "niño" para su forma de cantar... Sorprendente:



Bizarro?
El mundo es bizarro... ya nada sorprende..

7 mar 2007

El hombre detrás de Francisco Andahar-

-Señor, ¿usted es oriental o argentino?
-Argentino, pero desde el catorce vivo en Ginebra -fue la contestación
Hubo un silencio largo. Le pregunté:

-¿En el número diecisiete de Malagnou, frente a la iglesia rusa? Me contestó que si.
-En tal caso -le dije resueltamente- usted se llama Jorge Luis Borges. Yo también soy Jorge Luis Borges.

El Otro, Jorge Luis Borges (El libro de Arena)

Este es el primer texto que escribo desde 1999, el último año del siglo XX. En ese momento, escribía para un señor que se hacia llamar Francisco Andahar. Si, no es extraño que lo conozcan, el vendedor argentino de best sellers, el hombre de la literatura nacional. Bueno, él era la cara. Yo era los cuentos. Su carisma y su buena relación con los medios lo habían transformado en una figura, lo que hacía que sus libros quedaran en un segundo plano. Compró premios, la editorial manipuló números y así se transformo en un héroe. ¿Lo que yo escribía?, no era lo mejor, pero como dije antes, a nadie le importaba. Trabajamos juntos unos diez años (es una forma de decir, creo que lo vi en persona unas 4 veces). De mi autoría (y con justicia lo puedo decir) son “las sombras de Azrael”, “mitos y verdades acerca de Verónica” y un par de libros de cuentos que realmente olvidé como se llamaban. Hasta que decidieron dejar de utilizarme. Al parecer, otro autor joven estaba en la mira de los editores, con un estilo completamente opuesto al mío. Claro, pensé, como todo autor, tiene que tener una nueva etapa. Me indemnizaron con un dineral para que no hablara y yo, obediente, no hable, hasta hoy, claro, que Andahar murió en un accidente hace varios años y el otro chico ya confesó toda la verdad. El buscaba escándalo evidentemente, y me nombró como “uno de los autores detrás del best seller” entre sus acusaciones. No me molesta confesarlo, pero, honestamente, no pensaba hacerlo. Durante los primeros 15 o 20 días los medios no dejaron de hablar del tema y me buscaron para que narre las tristes desventuras del “talento anónimo” detrás de la cara de Andahar. Hablé un par de veces por teléfono con algunos amigos que trabajan en diarios y nada mas. No quería tirar basura sobre un muerto, me parecía bajo. Además, trabajar detrás de su cara también fue mi elección. El dinero era muy bueno (me pagaban casi lo mismo que a Andahar) y nadie molestaba. Ya pasaron varios años desde su muerte (¿dos?,¿ tres?), así que aprovecho este medio para decir toda mi verdad acerca de los años que “compartimos”. Cuando comencé a trabajar para el y la editorial Universo era un pequeño redactor de noticias, apenas trascendente en un diario casi anónimo. Siempre amé la literatura así que, entre mis bocetos, tenía algún que otro cuento que soñaba publicar. “Cartas desde el océano” se llamó mi primer obra, jamás aceptada por ninguna editorial, hasta que la presenté a Universo. Verdaderamente apreciaron mi trabajo. No por ese libro en particular, sino porque mi estilo, de alguna forma, era atractivo. Pero (y los peros son clásicos en este medio) yo no era nadie. Así me ofrecieron, en riguroso secreto, comenzar a escribir historias para presentárselas. “La guerra de Dios” se llamó la novela que les ofrecí unos seis meses después. Esta obra tuvo bastante aceptación entre los editores, pero faltaba algo, así que con rigurosas correcciones, esa novela se convirtió en “la sombra de Azrael”. Como todo autor que se precie, los cambios no me pusieron nada feliz. No los acepté y les dije que podían quedarse con la obra, y si querían publicarla, que lo hagan, pero yo no quería figurar como autor. Así apareció Andahar en la historia. Bajito, barbado y con una histriónica voz se me presentó como “la persona que se hace pasar por vos”… No me cayó mal, parecía un tipo simpático, así que no tuve problemas en “dejarlo ser yo”. Como dije antes, me desprendí completamente de esa obra, acto del cual me arrepentiría cuando “la sombra…” fue catalogada la mejor novela del año, la más vendida y uno de los libros candidatos al mayor premio editorial del País. Como todo veneno tiene su antídoto, poco después de la publicación de la novela, comencé a trabajar como profesor de medios en una escuela. Enseñar siempre me había gustado, y la verdad, el curso que me tocó en suerte estaba muy interesado en mis clases. Además, sentían en mi a un compañero más, ya que la diferencia de sus edades con la mía era de apenas unos 5 o 6 años. Después de varios meses de clases, me llamaron de Universo para escribirle otra novela a Andahar. Mi reacción fue rotundamente negativa, hasta que me dijeron que la cifra que yo cobraría tenía varios ceros, y que las regalías eran ad infinitum. Así, empecé con un libro de cuentos, que no recuerdo su nombre, pero que tenía un estilo algo oscuro, similar al de “la guerra de Dios”, o “la sombra de Azrael”, como prefieran. El libro se publicó unos meses después de que yo lo entregara y, como se esperaba, fue un éxito de ventas. Hasta me llegue a enterar que en algunas escuelas lo usaban para que los chicos (15, 16 años) lo lean… Verdaderamente no era mi obra mas inspirada, pero bueno… Literatura regurgitada pedían, literatura regurgitada tenían. Durante los meses siguientes, como desde la editorial ya tenían conocimiento de que yo no quería volver a escribir así, me pedían cada tanto cuentos cortos, que luego recopilarían, y así nacieron dos libros mas, de cuentos, Uno era “mitos y verdades…”, el cual ganó el premio “Letras Nuevas” de España, y del otro no recuerdo el nombre, pero paso con menos trascendencia que el anterior. Esos serían mis últimos trabajos para Andahar. Luego de cobrar lo que me correspondía de la última recopilación, me dieron a conocer que no seguiría escribiendo para el, ya que habían encontrado un joven talento con un estilo opuesto al mió que me reemplazaría. Sin inconvenientes, lo acepte y le enseñé como funcionaba esto. Este chico escribió uno o dos libros, de moderado éxito y después Andahar murió, dejando tras el una estela de escándalos que, desgraciadamente, me involucraba. Durante el tiempo que esto duró, críticos literarios me nombraban en sus notas como “el verdadero Andahar” y siempre esperando un nuevo libro firmado bajo mi nombre. Irónico… querían algo autentico, y me llamaban como otra persona… Pero, en principio, lo deje pasar. Luego, la bola de nieve creció, y ya mi nombre aparecía como Andahar directamente, entre piadosas comillas. Intente hacerles entender que mi nombre es M…, y que lo que yo hago no se parece a lo que hacía para él, pero solamente logré despertar la curiosidad de ver “el nuevo estilo que hubiese tenido Andahar”. Aguanté esto durante un año aproximadamente, hasta que, hace dos meses, cansado de las preguntas estúpidas, contraté al chico que escribió para el malogrado autor, para que me haga una novela para mi. Le ofrecí tanto dinero que me juró callarse de por vida… pero de verdad, eso no me importa. Hoy, que escribo esto, la novela se esta por publicar. “Invierno” se llama, y creo que va a ser un éxito de ventas. Siempre son éxitos los libros de autores muertos. Porque, todos sabemos Andahar murió y yo, el verdadero Andahar, según la critica especializada, va a morir esta noche, después de poner el último punto en este texto. Ya le corte los frenos al auto para evitar inconvenientes. Voy a manejar hasta donde volcó Andahar y así crear el mito del best seller del desaparecido. Y así alimentar la necrófila fantasía del autor que murió dos veces. Porque yo, para todos, soy Andahar.

5 feb 2007

Los Simpsons, en cinco idiomas-



Alguien se habia dado cuenta del "You are gay"?

30 ene 2007

22 ene 2007

Vestido Rojo·


Siempre le gustó ese vestido. Era rojo y entallado, muy pegado al cuerpo. El escote era pronunciado, pero fino, sin caer en la chabacanería o la ostentación física. Sin embargo estaba lleno de sugerentes sensualidades que hacían que él imaginara a esa preciosa prenda sobre la que alguna vez sería su amada.
Cada vez que paseaba por la galería, él miraba ese vestido. En su imaginación, se lo vestía a sus mas bellos recuerdos. Ex novias, compañeras de trabajo, e inclusive top models, excelentes muestrarios para esa preciosa pieza de costura. “Algún día- se decía- le voy a regalar este vestido al amor de mi vida”.
El tiempo pasó, y el vestido seguía ahí. Él suponía que no era el único, ya que una prenda de esas características debería tener una comercialidad bastante amplia. Era precioso, y cualquier mujer con criterio lo compraría para ser el blanco de todas las miradas en los eventos sociales.
Un día, como cualquier otro, la conoció a ella. Era algo mas joven que él, pero no le importaba. Se identificaban mutuamente, compartían gustos y hasta vivían muy cerca entre si. Se cruzaron por casualidad en un mercado, y desde ese momento, sintieron que eran el uno para el otro.
Ella era muy bonita. Acababa de terminar sus estudios universitarios y comenzaba a dar sus primeros pasos como profesional de las finanzas. Tenía una actitud muy fuerte, acompañado por un carácter atropellador y por una popularidad envidiable, tanto en el marco de la universidad como en el laboral. Ella era la clase de personas predestinadas a liderar, a mandar sobre otros. Era, lo que se podría decir, una mujer del siglo XXI, tan emprendedora como moderna, tan preocupada por la moda como por la evolución de la tecnología, tan desprejuiciada como femenina.
Esto había sido una factor importante para su romance. A él le encantaba tener a su lado a una mujer con carácter, independiente, con gran garra para los negocios y con una imagen socialmente inmaculada. Era lo que buscaba, una chica con la que podría hablar, y discutir, y debatir de casi cualquier tema. Pero, como todos sabemos, lo que buscamos, a veces se nos puede poner en contra.
Un día le compro el vestido rojo. Ese, que siempre quiso ver en su amada, como obsequio por el primer aniversario. A ella le encantó, tanto que solo se lo puso para probárselo antes de guardarlo en el placard muy bien cubierto, para prevenirlo de pequeños parásitos, manchas u olores desagradables.
Dos meses después, una recepción en la oficina la obligó a vestirse bien. “puedo ir?”- preguntó él- Ella lo miró, con cara algo socarrona, y le dijo “amor, son cosas del trabajo, y no quiero mezclar”. Lo entendió, pero frunció el seño. El hecho de que una persona con ese carácter, tan atractiva para los hombres vaya sola a una fiesta donde todos la rodearían no era de su mayor agrado. La popularidad de su pareja era algo que, si bien amaba, también le afectaba. No por envidia, sino por la inseguridad de perderla ante alguien mas afín a ella, o simplemente por celos de imaginarla siendo deseada por todos los hombres de la oficina.
Ella entró a cambiarse para salir, mientras él veía el partido del viernes en la televisión. Unos 20 minutos después, ella salió, con el hermoso vestido rojo, que parecía pintado sobre su cuerpo. El color resaltaba su pelo oscuro, mientras que el corte de la prenda insinuaba todas sus sensuales curvas.
Era la primera vez que él la veía con el vestido desde que se lo había comprado, pero, por algún motivo, ahora no le gustaba tanto. Hubo unos segundos de silencio entre los dos, en los cuales el aire se podría cortar, de lo denso que era. De pronto, el decidió quebrar ese vidrio que los separaba con

- ¿Así vas a salir?

18 ene 2007

2 ene 2007

Entrevista a Pil Trafa

"Una forma de disfrutar la vida es a través de las artes (...) y una forma de despreciarla es ver gente que baila por un sueño"

Pil Trafa

En este 2006 atestado de homenajes al rock nacional, se han cumplido, además, 25 años de los inicios de Los Violadores y 30 desde el surgimiento del punk que toma como refente a los ingleses, Sex Pistols.

Hasta Wikipedia lo dice: "En Argetina la primera banda punk fue Los Violadores, alrededor de 1980. A fines de los `80 nace Attaque 77 y Flema uno de los grupos más representativos del género, junto con Bulldog y Dos minutos. En la década de los `90 nacen bandas tales como Cadena Perpetua, Superuva o Ruido Explicito."

Por estas razones y con la excusa del lanzamiento de "Bajo un sol feliz", le realizamos (en realidad la hizo Carlos) una entrevista a Pil en un programa ficticio llamado "Rocktherapy"-conducido por Juan y Carlos- realizado para aprobar la materia Radio. Escuchen atentamente...



30 dic 2006

Premonición-

Hace algunos numeros, la revista Barcelona Sacó en su número 87, del 8 de diciembre, el titular "Confirman que estaría por ocurrir algo tremendo" con una volanta que rezaba "Describen el final de 2006 como 'pavoroso', 'horroroso' o 'de mierda'"... y tán lejos no le pegaron.

Desde Brief, proponemos algunas de las cosas que podrían ocurrir en los últimos dos dias de este fatidico 2006...

* Saddam Hussein no estaría ejecutado una chota, y cuan Terminator, iría asesinando uno a uno a todos los marines que se hacen los porongas en Irak.
* Aparecería Jorge Julio López diciendo "uh, loco, perdonen... es que me re colgue..."
* Coldplay saldría a decir "no, los argentinos son del tercer mundo... hagamos una fecha gratuita en algún lugar... Republica Cromañon es popular?"
* Migue García anunciaría una serie de Luna Park.
* Se llamaría en secreto a Fidel Nadal para conducir Cuba luego de la muerte de su presidente... Fidel aceptaría chocho.
* Que Roger Waters saque en un comunicado oficial "la tierra de esos 'argies' robaislas no la toco ni con un chorrazo de soda.
* Los Natas anunciarían un nuevo disco, pero pop, viendose superados por el disco instrumental de La Renga.
* Keane agregaría funciones en Argentina.


Y muchas otras tragedias, que mas vale perderlas que encontrarlas...

Rezemos, oh hermanos, a Dios para que nada malo nos ocurra...

Feliz 2007 para todos

21 dic 2006

Anuncio-


http://formasenlaventana.blogspot.com

Es el blog de la co creadora de Brief, en el cual mostrará todo su talento en el ambito fotografico... Si no pasan, morirán violentamente.

J-

8 dic 2006

Pequeño Dibujo de Vida-


Los días de calor el mar parece mas espejado. Creo que es por una reacción física de luminosidad con el sol y no se cuantas cosas mas; pero prefiero pensar que solamente es uno de esos pequeños milagros que el mundo se guarda para embellecer nuestros días.

La costa esta abarrotada de gente, por eso prefiero no bajar. Desde este décimo piso puedo ver toda la bahía, hasta el puerto, donde enormes monstruos de acero descargan todos sus pequeños botines del capitalismo sin frontera. Afean, es verdad, el hermoso océano, pero también sus sirenas tienen algo de poéticas, así que no voy a protestar vanamente.

Vivo sobre el océano hace unos 15 años. La ciudad me aburrió, me abrumó, me agotó yo todos los adjetivos relativos al cansancio que puedan imaginar. Tenía un empleo decente, como corrector en una editorial, pero, honestamente, odiaba desperdiciar mi vida de esa manera.

Trabaje durante unos 8 años ahí, y a fuerza de ahorro y soledad (que es la base del ahorro, créanlo o no), logré comprar este pequeño y humilde departamentito en las afueras de la ciudad balnearia.

Claro que en verano se llena, no voy a negarlo. Estar aquí en diciembre o enero es lo mismo que recorrer sin Virgilio el séptimo circulo del infierno.

De todos modos, no es lo mismo que en la ciudad. Acá la gente viene a escaparse de lo que yo me escapé hace 15 años. Del ruido, de la falsedad, de la hipocresía y de los cigarrillos con gusto a smog. Así que, de alguna forma, comparto algo con esa millonada de personas. Ok, miles.

Volviendo la mirada adentro solamente puedo apreciar dos cuadros de mi humilde autoría, que no son Kandinsky, pero tampoco son horribles; una vieja computadora que me sirve para escribir, por ejemplo, esto que están leyendo, una cama siempre desarmada y montones de libros formando confusos laberintos en el suelo alfombrado. Mas allá está la cocina, un pequeño lugar donde disfruto de mi amateurismo gourmet y el baño, del cual no tengo demasiado que decir. No tengo televisión, pero por el contrario, me enorgullezco de poseer un bello equipo de música y varios cientos de CDS que disfruto cada día.

Ese es mi pequeño refugio. La música, mis libros, mis pequeños placeres, tan lejos de esas banalidades citadinas de las que alguna vez me enorgullecí. Porque, ¡claro!, ¿Cómo voy a negar que, alguna vez, quise tener el auto ultimo modelo, con el piso en Libertador y el reloj de 10 mil dólares?

Todos, alguna vez, pensamos en que ser mejores se limitaba en tener una buena cuenta bancaria, salud prepaga, una buena esposa a quien engañar con una buena amante, hijos absortos en el ciberespacio y demás placeres post Milton Friedman. Lamentablemente, no todos podemos advertir que todo esto es una simple mascarilla de la verdadera necesidad que tenemos en nuestros corazones. La hermosísima libertad, la amada filosofía y el siempre necesario rock and roll.

Fumar, leer, escribir, mirar por la ventana la ridícula eternidad que forma en cielo con el mar en ese horizonte solamente comparable con la cinta de Moëbius, eterna y distante, nunca completamente vista. Eso es la vida.

Indagar, preguntar, facultarse, darse cuenta de que todo lo que nos rodea no son mas que mascaras impuestas, pequeños actos de violencia contra nuestra cultura.

Algún día, tengo la esperanza de que el Mayo Francés vuelva a nosotros, y que la imaginación vaya al poder.

Que sea ley todo lo que nosotros, ustedes que me leen, y yo, desde mi humilde posición de espectador de la vida, queremos para este mundo.

No quiero que con esto piensen que yo, A…, creo tener todas las respuestas de la vida… Nada mas distante que eso. Solamente quiero, pretendo, hasta si me apuran, imploro, no ser el único en esta búsqueda de pequeñas verdades que el mundo esconde para nosotros. No todo lo que es oro brilla y no todo lo sucio es fango. De la nada surgió todo alguna vez, y todo se vive escondiendo en capas y capas de nada, que hay que correr con súbito desprecio, sin pensar en las (hermosas) consecuencias.

Yo empecé la búsqueda, creo que con un moderado éxito. Pero aún falta. Leer, escribir, sentir y vivir son prioridades con las que me despierto diariamente. Amar, odiar, sentir miedo y felicidad, pequeños placeres que me puedo dar de vez en cuando. No, no soy estoico, no puedo no sentir la banalidad del planeta y abominarla. No puedo, tampoco, ser Epicuro, y vivir en mi jardín viendo como todo pasa, regodeandome en mi placer.

No hay un lugar para mi en el mundo como lo conocemos, por eso debo hacermelo. Y se, o creo saber, que no soy el único en esta situación.

Tal vez esté por venir el día en que todos los espejos de la realidad se rompan, y todos por fin nos olvidemos de aparentar frente a ese triste y falso reflejo que, cada tanto, nos enorgullece.

Tal vez, ese día, una persona se acerque hasta mi y, en silencio, riamos juntos.

26 nov 2006

Liverpool está muy lejos-


Liverpool está muy lejos, y los tiempos de The Cavern acabaron hace ya mucho tiempo. John fue el primero en dejarnos, luego, mas de 20 años después, George fue el que luego de una larga agonía, que claramente no merecía, abandonó este planeta. Paul y Ringo siguen en pie, pero ya lejos de esa mística de la que alguna vez fueron parte. Ahora solo les interesa el dinero.
La noche en Buenos Aires esta nublada, y una bruma, muy inglesa, anega la vista de las pequeñas ventanas que me conectan con el exterior, tan gris y apagado como siempre a estas horas.
Es fácil viajar en el tiempo así.
Algunas veces imagino como fue todo. Como estos cuatro jóvenes creaban magia en algún sótano, en principio, y luego en grandes estudios, bajo influencias poco sanas.
Es políticamente correcto decir “me gustan los beatles” pero, ¿Todos los que aseguran esto de veras sienten a los beatles?
A veces pienso que no.
Intento mirar mas allá de la niebla, pero me resigno al instante. Es demasiado intensa para que mis ojos curiosos puedan pasar mas allá de esa densa pared.
Me acuesto en mi pequeña cama, tan llena de soledad como de costumbre, y pongo revolver para, como dije antes, viajar en el tiempo.
Ahí me encuentro con Luciana. Pasaron 12 años desde la última vez que la vi. El pelo negro bailando sobre sus hombros mientras, desquiciada, se movía al ritmo de She loves you, uno de esos temas tan mal vistos por la prensa que dice ser especializada.
Nos divertiamos mucho con ella. Tenía algunos años menos que yo, pero de veras no se notaba. Su filosofía de vida y su intelectualismo hacían de ella una chica de veras madura e interesante. Pero a no pensar mal, no era una literata aburrida, como (honestamente) prejuzgué en primera instancia, sino que era una chica verdaderamente divertida, con muchas ganas de vivir y de sentir cada instante que le tocaba.
Estaba verdaderamente enamorado de ella,
Vivíamos juntos en un pequeño departamento que, a fuerza de mucho trabajo de ambos, conseguimos alquilar en la zona de San Telmo. Tenía un hermoso ventanal, muy grande, que daba al Parque Lezama, donde pasaban nuestras tardes de verano, entre su guitarra y ella. Yo me sentía de sobra, como un espectador en una escena de amor en el cine. Era muy sensual verla tocando Something, lamentando cada nota entre sus dedos y escurriendo pasión en su cara. Después, habitualmente venía While my guitar gently whips, con la que presumía su talento. A veces también cantaba, y pese a que parecía una profesional, sentía mucha vergüenza de hacerlo.
Luego, cuando caía la noche, volvíamos a nuestro hogar para seguir escuchándonos, tanto en música como en charlas, o simplemente para callarnos, y mirarnos y besarnos mientras los 4 de Liverpool hacían de nuestras veladas la perfecta excusa para amarnos.
Pasábamos horas así, en un mundo cerrado, donde nadie mas que ella, yo y la música podían vivir. Todo desaparecía armábamos esta perfecta trinidad, tan cargada de tan diferentes pasiones. Todo era dionisíaco, sin formas, sin ningún rasgo humano. Todo puro instinto, pura pasión, pura embriaguez.
Luego, a las mañanas, nos separábamos en el desayuno para volver a vernos unas 10 horas después, de regreso a nuestro pequeño mundo. Ella era profesora de música en un conservatorio de la zona. Yo intentaba ganarme la vida como dueño de una pequeña disquería en una galería de Florida. Los discos ya no tienen tanto valor como antes. Internet hizo que el placer de escuchar música cambie de soporte. Pero trabajaba, dentro de todo, bien.
Las horas en las que no estábamos juntos a veces se me hacían eternas. Intentaba calmar mis ansias poniendo Sargent Pepper o Rubber Soul en la disquería, pero a cada momento, clientes con ascendente zodiacal en molesto me pedían que les ponga tal o cual disco, para intentar convencerse de que eso era lo que querían llevarse. La mayoría hits modernos sin demasiado contenido, sin nada de belleza ni pasión ni sentimientos, solamente estructuras predecibles que se continuaban una tras otra tras otra.
Cuando las horas pasaban y volvía a casa, siempre estaba ella, descalza, con las piernas cruzadas, sobre el sillón, leyendo o jugueteando con su guitarra, sacándole pequeños esbozos de melodías que alguna vez, vivía prometiendo, se iban a convertir en una hermosa canción de su autoría. Pero, como sabemos, la fuerte influencia que tenía hacía que su propio talento se viera velado por el ciego amor que sentía por los cuatro de Liverpool. Inconcientemente, siempre terminaba tocando alguna canción de ellos, con lo que se reía, y la seguía tocando, como si no le importase.
Pasaron los años y nosotros seguimos tan felices como siempre. Creo que fue hace 6 o 7años cuando ella terminó una lista de 12 temas con la que se presentó en una disquera, para comenzar un proyecto solista. Canciones muy hermosas, tan simples que cualquiera podría identificarse con sus letras. Recuerdo una que decía:

“ En la soledad tan triste,
En la mas eterna noche,
La tristeza se hace
cargo,
De los sueños del reproche”



Cuando terminó de grabar el disco quedo hermoso, pero no era adecuado para un mercado como el argentino. A ella no le importaba en realidad. Solamente quería cumplir ese sueño que tenía desde pequeña, cuando le pidió a los reyes magos una guitarra para poder tocar las canciones que le enseñaban en la escuela. Pero a la discográfica si que le importaba, por eso le propuso, si proponer en esta oración quiere decir obligar, que se instale en Londres, donde, pese al idioma, la música podría adaptarse mejor al ambiente.
Ella, atada por un satánico contrato, debió irse.
No nos despedimos, odiábamos las despedidas. Pero de verdad hubiese querido irme con ella, pero no podíamos hacerlo. Ella me juró que volvería apenas terminara con sus compromisos con la disquera, lo que le tomaría unos dos años con posibilidades de cinco, si su trabajo era bien valorado en Inglaterra.
Desgraciadamente, el trabajo si fue bien visto.
Nos escribíamos cartas, ambos enemigos del e mail, con muchas flores y ribetes estilísticos con los que intentábamos demostrar que, pese a los dos años que llevábamos separados, todo seguía igual. Pero cuando hablábamos por teléfono, cosa que no sucedía muy seguido, ya que ella casi no estaba en un lugar fijo, la distancia se hacía evidente. Largos e incómodos silencios decoraban de martirio nuestras conversaciones. Al final, solo duraban 4 o 5 minutos, mientras que las primeras no bajaban de la hora y media.
Y esta distancia fue la que me llevó a comenzar a salir con Julia. Nunca le dije nada a Luciana, creí que era inútil hacernos sufrir de ese modo. De todas formas, supongo que ella también estaría viendo a otra persona. Nadie se mantiene solo por tanto tiempo, ya sea por falta de afecto o por puro instinto sexual.
Julia era bonita, si. Pero no era Luciana. Pecaba de inocente y hasta algunas veces de tonta. Salimos durante casi dos meses, hasta que un día me dijo “deberías modernizarte y tirar todos esos discos antiquísimos”. Jamás entendió la música, victima de los movimientos y tendencias de la actualidad.
Una noche Luciana me llamo para informarme que lo nuestro estaba acabado. Que estaba por casarse con Leonard, un abogado de Manchester que la iba a ver todas las noches en el pub donde tocaba. Un abogado y Luciana, eso si que lo quería ver.
Me dolió. Muchísimo, pero no podía quejarme. Le desee la mejor de las suertes y la despedí con todo el amor que sentía por ella. La distancia había terminado con muchas cosas de nuestra relación, pero creó en mi esa idolatría estúpida que suelen tener algunos enamorados con sus parejas.
La llore mucho, la sufrí mucho, y de vez en cuando, como hoy por ejemplo, la sigo sufriendo.
Hasta hoy pasaron varias mujeres en mi vida, María, Andrea, Lorena y alguna mas que debo estar olvidándome. Todas parecidas a Julia, todas un cero a la izquierda para mi. Excusas para decirme a mi mismo “la vida continua” y confirmaciones que me aseguran “no sin Luciana a tu lado”
Sigue sonando Revolver, específicamente I want to tell you.

“I want to tell you I feel hung up but

I don't know why

I don't mind I could wait forever

I've got time”

Podría esperarte para siempre.